miércoles, 24 de octubre de 2007

silencio...

No es que no pasen cosas. No es que no se nos presenten situaciones interesantes.
Es más bien que escasea tiempo, sobran quehaceres, faltan libertades, sobran deberes, faltan silencios, se acumulan "post-it" mentales y falta espacio para ubicarlos ordenadamente.
Nadie para porque nos sintamos algo flojos, o tristes, o cansados simplemente. Hay que seguir. Sentarse a mirar hacia atrás es perder el tiempo.
Pero cuando diez minutos se nos presentan libres de teléfonos que suenen, escapadas meteóricas hacia asesorias o correos, cuando no hay niños alrededor reclamando atenciones y mimos, cuando nos quedamos en silencio con nuestro silencio, cuando somos capaces de sentir cómo estamos, de olernos, palparnos y reencontrarnos con nuestra fibra, y no hay tristeza ni melancolía agazapadas esperando ese instante, CREO, que significa que está todo bien. Que vamos bien. No?.